Por el Puerto
de Tamarizos, la Ruta llega al Páramo de Masa, un paraje
desolado que resulta muy interesante desde un punto de vista paisajístico,
y que tiene en Cernégula
su primer punto de descanso.
Este pequeño pueblo une a la belleza de su caserío
en piedra el interés de albergar una curiosa leyenda alrededor
de su Laguna de las Brujas. Haciendo honor a su nombre, la tradición
cuenta cómo las brujas se acercaban desde Cantabria y Asturias
para celebrar aquí sus aquelarres, después de echar
a volar en sus escobas al grito de “Sin Dios y sin Santa María,
¡por la chimenea arriba!”.
En las proximidades de Cernégula se encuentran además
de la citada de las Brujas (o de Cernégula), las lagunas
de Venta Parra y Pila Vieja, las tres de origen kárstico. |