La Ruta de Carlos V 
Vista general de Hontomín (Merindad de Río Ubierna)
 En 1556, Carlos V abdicó en Bruselas tanto de la corona imperial como del trono de España.
  Envejecido y agotado de su largo reinado, el emperador desembarcaba del buque Espíritu Santo en la villa cántabra de Laredo, camino de su definitivo retiro en el Monasterio de Yuste (Cáceres).
 La Ruta de Carlos V sigue el recorrido del monarca por tierras españolas. Laredo es el punto de partida de un camino que se adentra en Burgos a través de Agüera y Villasante, antes de llegar a Medina de Pomar.
 Por el Puerto de Tamarizos, la Ruta llega al Páramo de Masa, un paraje desolado que resulta muy interesante desde un punto de vista paisajístico, y que tiene en Cernégula su primer punto de descanso.
  Este pequeño pueblo une a la belleza de su caserío en piedra el interés de albergar una curiosa leyenda alrededor de su Laguna de las Brujas. Haciendo honor a su nombre, la tradición cuenta cómo las brujas se acercaban desde Cantabria y Asturias para celebrar aquí sus aquelarres, después de echar a volar en sus escobas al grito de “Sin Dios y sin Santa María, ¡por la chimenea arriba!”.
  En las proximidades de Cernégula se encuentran además de la citada de las Brujas (o de Cernégula), las lagunas de Venta Parra y Pila Vieja, las tres de origen kárstico.
 El recorrido lleva desde Cernégula hasta Hontomín, para posteriormente conducir a Peñahorada. Tras haber descansado en Pesadas de Burgos, el Rey pernoctó en Hontomín antes de continuar su duro camino hacia Yuste. La casa en la que durmió Carlos V se encuentra muy cerca de la iglesia románica de San Lorenzo.
Formaciones Rocosas, en Villaverde-Peñahorada (Merindad de Río Ubierna)
Ábside de la Iglesia de Villaverde-Peñahorada (Merindad de Río Ubierna)
 A través de un hermoso paisaje de estrechos pasos entre espectaculares formaciones rocosas, el camino se aproxima a Sotopalacios, después de atravesar Villaverde-Peñahorada.
 En Sotopalacios, capital de la Merindad de Río Ubierna, sobresale entre el caserío un bien conservado castillo, conocido como Palacio del Cid (por encontrarse junto a un solar que perteneció al héroe de Vivar), uno de los más grandes de la provincia.
  El edificio, construido entre los siglos XIV y XV, presenta planta rectangular con torres cuadradas en las esquinas, y fue concebido más para uso palaciego que como baluarte defensivo.
Rollo de justicia e iglesia de Sotopalacios (Merindad de Río Ubierna)
 A esta altura, la Ruta de Carlos V se une con el Camino del Cid en Vivar del Cid, cuna del héroe castellano, tal y como recuerda la estatua en piedra erigida en su memoria.
  En Vivar se puede visitar la iglesia parroquial (s. XV), en cuyo retablo rococó se encuentra la Virgen del Espino (s. XIII). Además, merece la pena acercarse al Monasterio de Santa Clara, fundado en 1477 por la familia Padilla en el lugar en el que la tradición sitúa la aparición de la Virgen.
  En este lugar se custodió el Poema del Cid desde el siglo XVI hasta 1799, fecha en que pasó a la Biblioteca Nacional.
 Después de pasar por Quintanilla-Vivar, el recorrido continúa por Burgos, Palencia y Valladolid, En su camino hacia tierras extremeñas.