La Ruta Jacobea: El Camino Francés    
Un grupo de peregrinos se dirigen a Belorado

 El primer núcleo que atraviesa el Camino de Santiago Francés en territorio de Castilla y León es Redecilla del Camino, que cuenta entre sus principales atractivos con varias casas blasonadas y un rollo de justicia que recibe al viajero.
  La iglesia parroquial, reconstruida en el siglo XVII, mantiene algunos restos medievales. En su interior se encuentra la auténtica joya artística de la localidad: una pila bautismal románica (s. XII), decorada con la imagen de una ciudad, que presenta un magnífico estado de conservación.

 Junto a Redecilla se encuentra Castildelgado, el antiguo Villapún. Aquí merecen ser visitadas la Casa de Gil Delgado, de los siglos XVI al XVIII y, sobre todo, la iglesia parroquial (s. XVI).
  El templo guarda retablos barrocos y una hermosa imagen de la Virgen con el Niño (s. XIII). Otro de los edificios reseñables es la ermita de Santa María la Real del Campo, del siglo XIII, aunque con añadidos posteriores, fruto de diversas reformas.
 El siguiente núcleo del Camino es Viloria de Rioja, cuna de Santo Domingo de la Calzada. Todavía se conserva en pie (aunque en estado de ruina) la casa en la que nació el Santo (1019), cuya existencia recuerdan una imagen y una reliquia que se encuentran en el interior de la iglesia parroquial.
  Muy cerca, se alcanza Villamayor del Río, que ofrece al peregrino una interesante arquitectura popular integrada por casas con entramados de madera.
 Belorado constituye uno de los principales hitos de la Ruta Jacobea. Esta localidad merece una visita reposada, con el fin de no perderse ninguno de sus atractivos. Además de un caserío compuesto por vistosos entramados de madera, Belorado cuenta con una hermosa Plaza Mayor porticada en laque sobresalen varias casas blasonadas. En el cerro que alberga los restos del Castillo se encuentran las cuevas que sirvieron de eremitorio a San Caprasio.
  En este mismo núcleo hay que visitar la ermita de Nuestra Señora de Belén (antiguo hospital de San Lázaro y de la Misericordia, renovada en el siglo XVIII), en la que destaca por su valor el crucifijo de comienzos del siglo XIII. Belorado tiene dos iglesias parroquiales, la de Santa María y la de San Pedro. La primera, del siglo XVI, tiene planta de salón, con un retablo barroco dedicado a la Virgen de la Capilla (gótica, del s.XIII).
  Además, hay varias capillas funerarias, entre ellas la de Santiago, con bellas rejas y un retablo romanista de 1570, y la de los Mendoza, con retablos del siglo XVII. Por su parte, la iglesia de San Pedro (remodelada en el siglo XVII), alberga un interesante retablo de estilo rococó y pinturas de Gaspar Palacios en la bóveda.
Plaza Mayor de Belorado
Ermita de la Peña, a las afueras de Tosantos

 Desde Belorado se atraviesa el Tirón por el Puente del Canto, de origen medieval, y enseguida se llega a Tosantos. Aquí se puede visitar la iglesia de San Esteban, con un retablo del siglo XVII y, ya a las afueras del pueblo, la curiosa ermita rupestre de Nuestra Señora de la Peña, en la que se encuentra una imagen románica de la Virgen (s. XII).
 Desde Tosantos, el paisaje se va ondulando progresivamente, ante la cercanía de los Montes de Oca, que configuran un paisaje en el que se mezclan panorámicas de gran belleza y valles recubiertos de una espesa vegetación.

 En Villambistia nos encontramos alrededor de la calle de la Fuente buenos ejemplos de un caserío de gran valor arquitectónico. Aquí merece la pena deternerse a contemplar la iglesia parroquial y la ya citada fuente de ocho caños.

 El camino continúa y antes de adentrarse en los Montes de Oca llega a Espinosa del Camino , que ofrece al viajero su iglesia de San Indalecio, del siglo XVI (con reformas posteriores, del XVIII). Una imagen del Santo y una cruz de plata burgalesa son sus principales tesoros.
 Tras dejar Espinosa, el Camino Francés se dirige hacia Burgos a través del Puerto de La Pedraja, después de atravesar Villafranca Montes de Oca.